Cuando llevas años con diabetes, estás acostumbrado a sensores, glucómetros, analíticas, agujas, revisiones y todo tipo de dispositivos. Pero reconozco que esta noticia me ha sorprendido: un vídeo de nuestra cara de apenas cinco segundos podría ayudar a detectar si una persona tiene diabetes o hipertensión.

Sin pinchazos. Sin análisis de sangre. Sin manguito para medir la tensión.

Investigadores de la Universidad de Tokio y del Institute of Science Tokyo han desarrollado un algoritmo de inteligencia artificial capaz de analizar vídeos faciales y encontrar señales relacionadas con estas dos enfermedades.

Y los primeros resultados son bastante llamativos.

Con solamente 5 segundos de vídeo, el sistema consiguió una precisión del 90,3% para detectar hipertensión y del 81,2% para diabetes.

Cuando la grabación aumentaba hasta los 30 segundos, los resultados mejoraban: 95% para hipertensión y 88,2% para diabetes.

Pero ¿qué puede ver una cámara en nuestra cara para saber algo así?

No se trata simplemente de grabarnos con la cámara del móvil y pedirle a una IA que "mire" nuestra cara. Los investigadores utilizaron una cámara espectroscópica de alta velocidad para grabar la cara y las palmas de las manos de 215 participantes.

Después, el algoritmo analizó información que nosotros somos incapaces de apreciar a simple vista: pequeños cambios relacionados con la onda del pulso, el flujo sanguíneo bajo la piel y determinadas características espectrales de su coloración.

A partir de esas señales, la inteligencia artificial busca patrones asociados con la hipertensión y la diabetes.

Personalmente, lo interesante no me parece tanto pensar que algún día podremos sustituir una analítica por un selfie —porque estamos muy lejos de poder afirmar algo así—, sino imaginar hasta dónde podría llegar esta tecnología como herramienta de cribado.

Pensad, por ejemplo, en una persona que lleva años desarrollando una diabetes tipo 2 sin saberlo.

Quizá no tenga síntomas evidentes y no considere necesario acudir al médico. Pero imaginemos que durante una revisión rutinaria, en una farmacia o incluso mediante algún dispositivo doméstico, una cámara pudiera detectar determinadas señales y recomendarle que comprobara su glucosa.

No sería un diagnóstico.

Sería simplemente un "quizá deberías revisarte esto".

Y ahí puede estar realmente el valor.

La diabetes tipo 2 y la hipertensión pueden evolucionar durante bastante tiempo sin ser detectadas. Encontrarlas antes significa poder actuar antes y reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares, renales, oculares y de muchos otros problemas asociados.

Ahora bien, conviene poner los resultados en contexto.

El estudio solamente incluyó 215 personas y se realizó en un único centro. Los propios investigadores reconocen que necesitan comprobar cómo funciona el algoritmo con poblaciones mucho mayores y más diversas antes de pensar en utilizarlo de forma generalizada.

Además, aunque el sistema consiguió estimar la presión arterial sin manguito con un error medio bastante pequeño, la variabilidad entre mediciones todavía fue superior a los criterios establecidos para este tipo de dispositivos.

Es decir: es prometedor, pero todavía estamos hablando de investigación.

Y creo que esta distinción es especialmente importante cuando hablamos de inteligencia artificial y salud.

Una tecnología capaz de decirnos en unos segundos que podríamos tener riesgo de diabetes puede ser extraordinariamente útil para decidir quién debería realizarse pruebas convencionales. Pero eso es muy diferente de afirmar que una cámara puede diagnosticar diabetes.

Aun así, resulta fascinante pensar hacia dónde estamos avanzando.

Quienes vivimos con diabetes hemos visto cómo en relativamente pocos años hemos pasado de medirnos la glucosa pinchándonos varias veces al día a llevar sensores que proporcionan información prácticamente continua. Ahora empiezan a aparecer sistemas de inteligencia artificial capaces de encontrar patrones de salud incluso en imágenes de nuestro rostro.

Quizá dentro de unos años una revisión preventiva empiece simplemente mirando unos segundos a una cámara.

Y si eso consigue que una persona descubra su diabetes meses o años antes de lo que lo habría hecho de otra manera, esos cinco segundos podrían acabar teniendo muchísimo valor.

Saludos,